Tuesday, January 11, 2005

 

5

Veo un documental de insectos, sin volumen.Tengo el raro hábito de encender el televisor y buscar un canal muerto, lo más inteligente que puede verse en televisión,pero casualmente he dado con el documental y me gusta.Cada vez que veo uno de éstos no puedo evitar acordarme de “Terciopelo Azul”, la película de David Lynch. Se cuela siempre en mi cabeza la imagen de Dennis Hopper interpretando al desquiciado Frank Booth, atormentando a Isabella Rossellini y montándole de paso un guateque de miedo a Kyle Mcklahan, en el que un ambiguo Dean Stockwell le dedica un playback prodigioso del “In Dreams” de Roy Orbison a un Hopper intensamente emocionado.

La oreja cortada de Blue Velvet es la oreja cercenada por excelencia del cine. Hay otras orejas ilustres, pero ésta no admite comparaciones. Dennis Hooper nunca ha estado igual en una película, al menos como villano. Hopper es en “Terciopelo Azul” la encarnación del mal, pero el personaje que interpreta me cae de miedo; es justo la clase de persona con la que me encantaría irme de copas e intercambiar impresiones sobre, por ejemplo, cuál es la mejor manera de cortar una oreja. Cada vez que Dennis aparece en pantalla su presencia engulle al resto del reparto. Su personaje es uno de los malos capitales del cine de nuestro tiempo, y Hopper da uno de los recitales interpretativos más brillantes que hayan podido contemplarse en una pantalla en los últimos veinte años, incorporando a un villano que ha quedado para la posteridad.

Cuando finaliza el documental busco un canal muerto de nuevo. Enciendo un cigarro. Últimamente ando algo insomne. Por eso sigo en pie a estas horas, deambulando con la mente vacía , desolado. Podría adecentar el salón, camino de convertirse en un vertedero, como el resto de la casa, pero no me apetece nada ponerme a hacer limpieza. Me digo: “quizá otro día”, como de costumbre. Siempre igual;planifico una limpieza general y al final nunca hago nada, de modo que la basura va acumulándose día a día. De hecho, y no bromeo, no recuerdo exactamente si el suelo está embaldosado o enmoquetado.Por lo demás, no puedo pensar en nada. Tengo la mente en blanco, bloqueada. En ocasiones, mi cabeza es como los canales muertos que busco en el televisor.

Comments: Post a Comment

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?